Javiera Aguirre es Químico, Magíster y Doctor en Ciencias de la Ingeniería, con especialidad en Ingeniería Mecánica, y tiene más de 10 años de experiencia en análisis de la corrosión y degradación de materiales en entornos industriales.
De acuerdo con eso, comenta que en los sistemas de bombeo, los componentes más expuestos a este problema son aquellos que están en contacto directo con el fluido bombeado o con ambientes agresivos, como los impulsores, carcasas, ejes, sellos mecánicos, válvulas, tuberías de succión y descarga, y accesorios como bridas o conexiones.
Enseguida, añade: “La susceptibilidad a la corrosión depende principal-mente de factores como la composición química del fluido (pH, presencia de cloruros, oxígeno disuelto, sólidos), la temperatura y las condiciones hidráulicas del sistema. En muchos casos, la corrosión también se ve favorecida por fenómenos combinados como erosión-corrosión, particularmente en zonas de alta velocidad de flujo o cambios de dirección del fluido, como en codos o en el borde de ataque de los impulsores”.
Complementado lo señalado, Cristian Zapata comenta que “los puntos más vulnerables son la carcasa, el impulsor y el eje. En equipos con sello mecánico, las caras de fricción y los resortes también son críticos por su contacto permanente con el fluido. Tuberías, bridas y pernos de sujeción completan el cuadro, especialmente donde conviven materiales distintos con riesgo de corrosión galvánica”.










